Más allá de la voz: Por qué el feminismo también se construye con las manos.
El movimiento feminista ha demostrado históricamente que la lucha por la igualdad toma múltiples formas. Sin embargo, en la búsqueda de una verdadera equidad, a menudo se olvida que la accesibilidad es un requisito indispensable para la justicia social. En este contexto, las mujeres señantes ocupan las calles este 8M para recordar que la resistencia también se expresa a través del cuerpo, la comunidad y, sobre todo, las manos.
Las mujeres sordas existen, resisten y levantan sus manos no solo para visibilizar su día a día, sino para exigir un mundo más justo, donde sus demandas sean escuchadas por una sociedad que necesita aprender a mirar y comprender otras realidades.
Reconocer y abrazar esta diversidad dentro del movimiento feminista no sólo enriquece la lucha, sino que nos acerca a la meta común: un mundo donde todas las mujeres, sin excepción, tengan un lugar legítimo para ser vistas y escuchadas, sea cual sea la forma en que elijan hacerlo.
Por estas razones este 8M las mujeres señantes también tomamos las calles, para que la lucha también sea accesible, visible e inclusiva. Porque las mujeres sordas existen, resisten y levantan sus manos para exigir un mundo más justo.
Cada seña es memoria, resistencia y esperanza. Desde Latido Sordo caminamos juntas, recordando que cuando una mujer seña, no está en silencio: está luchando. ✊💜
Mujer señando también está luchando.




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